Historia de Terror – Es caqueo

De nuevo, os traigo una historia de terror inventada de creación propia, un tanto desagradable y escatológica con algo de gore. No recomendada para todos los públicos o gente sensible.

Podéis dejar vuestra opinión sobre esta historia corta de miedo abajo, en el apartado de comentarios e ideas para nuevas historias y cuentos de terror.


ES CAQUEO

Juan estaba un día más en la oficina. En las centralitas comerciales se trabaja duro y constante. El jefe tiene marcado un número de llamadas diarias que se deben cubrir en las 8 horas que dura la jornada laboral de los 10 agentes comerciales que trabajan. Por ello, tienen poco tiempo para descansar y Juan lo sabe.

-Uf, estoy hecho polvo hoy. Creo que iré al baño para desconectar con la excusa que me encuentro mal del estómago, pensó.

Dicho y hecho, Juan se levantó y le dijo a su responsable que se encontraba un poco mal. Se fue corriendo al lavabo y se encerró. Encima llevaba su smartphone y aprovechó para sentarse en la taza mientras abría su juego de móvil favorito.

El estómago e intestinos le hicieron ruidos fuertes y empezó a notar que le costaba defecar. No sé qué me pasa hoy que me cuesta sacarlo, pensó.

Al poco de estar apretando lo suficiente para que saliera algo notó como unas cosquillas ligeras en su ano y poco después, una succión rápida y fuerte le calentó toda la zona anal y notó como si algo entrara poco a poco por su recto.

La reacción inmediata de Juan fue intentar levantarse rápidamente, pero a penas se levantó 5 centímetros de la taza del inodoro, lo que fuera que tuviera en el ano lo sentó de nuevo.

¿Qué es esto? se preguntó. Poco tardó Juan en asustarse y a empezar a gritar con todas sus fuerzas. Socorro, socorro… no puedo levantarme, gritaba.

Por desgracia, los lavabos estaban algo apartados de la zona de oficinas. Justo al otro lado del vestíbulo del ascensor de su planta.

lavabo es caqueo

Juan empezó a sentir un calor muy intenso en su zona anal, tanto, que parecía que tuviera una hoguera que le estuviera quemando. Pronto un dolor intensísimo como si le estuvieran arrancando la piel a tiras. Un ardor le entró por todo el intestino y tuvo la sensación que ardía por dentro.

Una fuerza sobrenatural empezó a introducirlo dentro de la taza, y notó como los huesos de las piernas crujían como si se estuvieran rompiendo.

Él gritaba con todas sus fuerzas, el dolor era tan intenso que al poco rato se desmayó.

El jefe de Juan, al cabo de 1 hora ya tenía la mosca en la nariz y fue a picar a la puerta a ver qué le pasaba… 

-¡Juan! ¿cómo estás? ¡llevas una hora ahí metido, al menos contesta!

Viendo que con la insistencia que llamó nadie contestaba, llamó al técnico de mantenimiento para que abriera la puerta. Pensó que podía haber sufrido un desmayo o algo.

Cuando la puerta cedió y la abrieron de par en par, la imagen era dantesca. Allí sólo había entrañas, trozos de intestino, una de las piernas de juan como arrancada de cuajo y poco más. Sangre por todas las paredes, incluso en el techo. La taza del inodoro estaba medio arrancada y bañada en un rojo intenso de la sangre de Juan.

-¡Llamad a la polícía! ¡Rápido! ¿Qué cojones ha pasado aquí?

Hubo una investigación exhaustiva pero nunca supieron que pasó allí. El edificio entero se cerró para investigar los conductos y ver si se veían más pistas de donde acabó el cadáver de Juan, pero nunca lo encontraron.

Desde ese día, todos sus allegados sintieron miedo de quedarse mucho rato sentados en la taza de un inodoro.


Volver a las Historias de Terror
Volver al inicio del Blog de Terror

2 comentarios en “Historia de Terror – Es caqueo”

  1. Fuerzas paranormales en este corto de terror. Me ha gustado, pero le falta algo…
    Sigue así pues imaginación no te falta!! Hasta la próxima, saludos!! 👍👏👏👏

    Responder
  2. Me pareció increíble, pero me faltó algo en el cuento, prueba con seguir el hilo del misterio, la idea que planteas aquí puede llegar a ser una historia mucho más larga y estoy seguro de que gustará mucho, esta es increíble, repito. mis felicitaciones.

    Responder

Deja un comentario